domingo, marzo 29, 2009

Salmo 71

Esto lo lei cuando le pedi a Dios una palabra para mi angustia, lamentablemente siento que si hay personas que quieren hacernos daño, y gracias a la debilidad de mi mente, intentan lograrlo, pero se que podemos salir adelante, se que en realidad yo no soy asi, esa parte debil que ves, no es en realidad la mia, es mi mente la que me confunde, y siento que aveces ya no puedo mas, pero lucho muchisimo y se que con ayuda de Dios todo saldra bien.
En ti, oh Jehová, he esperado; No sea yo confuso para siempre.
Hazme escapar, y líbrame en tu justicia: Inclina tu oído y sálvame.
Séme por peña de estancia, adonde recurra yo continuamente: Mandado has que yo sea salvo; Porque tú eres mi roca, y mi fortaleza.
Dios mío, líbrame de la mano del impío, De la mano del perverso y violento.
Porque tú, oh Señor Jehová, eres mi esperanza: Seguridad mía desde mi juventud.
Por ti he sido sustentado desde el vientre: De las entrañas de mi madre tú fuiste el que me sacaste: De ti será siempre mi alabanza.
Como prodigio he sido á muchos; Y tú mi refugio fuerte.
Sea llena mi boca de tu alabanza, De tu gloria todo el día.
No me deseches en el tiempo de la vejez; Cuando mi fuerza se acabare, no me desampares.
Porque mis enemigos han tratado de mí; Y los que acechan mi alma, consultaron juntamente.
Diciendo: Dios lo ha dejado: Perseguid y tomadle, porque no hay quien le libre.
Oh Dios, no te alejes de mí: Dios mío, acude presto á mi socorro.
Sean avergonzados, fallezcan los adversarios de mi alma; Sean cubiertos de vergüenza y de confusión los que mi mal buscan.
Mas yo siempre esperaré, Y añadiré sobre toda tu alabanza.
Mi boca publicará tu justicia Y tu salud todo el día, Aunque no sé el número de ellas.
Vendré á las valentías del Señor Jehová: Haré memoria de sola tu justicia.
Oh Dios, enseñásteme desde mi mocedad; Y hasta ahora he manifestado tus maravillas.
Y aun hasta la vejez y las canas; oh Dios, no me desampares, Hasta que denuncie tu abrazo á la osteridad, Tus valentías á todos los que han de venir.
Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso; Porque has hecho grandes cosas: Oh Dios, ¿quién como tú?
Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, Volverás á darme vida, Y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra.
Aumentarás mi grandeza, Y volverás á consolarme.
Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío: tu verdad cantaré yo á ti en el arpa, Oh Santo de Israel.
Mis labios cantarán cuando á ti salmeare, Y mi alma, á la cual redimiste.
Mi lengua hablará también de tu justicia todo el día: Por cuanto fueron avergonzados, porque fueron confusos los que mi mal procuraban.