El dolor aunque no se demuestre se lleva dentro, tarde o temprano se vuelve una cicatriz en el corazón, permanece pero ya no duele tanto, el sufrimiento es como una herida que no sana, se vuelve presente, se vuelve parte de ti y se convierte en ti...
Dejémoslo ir, aceptemos la situación por la que pasamos, para que se convierta en dolor y pueda cicatrizar, no dejemos heridas abiertas en nuestro corazón.
Me gustó este escrito. Tienes mucha razón, dejemos que las heridas abiertas sanen, que lleven su curso de dolor y luego sanen. El perdón desde dentro del corazón es sumamente importante.
ResponderBorrarUn abrazo
Tere
El dolor es parte de la vida, el sufrimiento lo creamos apegandonos a ese dolor, besitos ♥
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